- Dos más – dijo a los gritos, porque el murmullo, casi ruido, no dejaba escuchar ni la propia voz. Por suerte el oído al que estaban dirigidas las palabras, registró. Estiró el brazo mientras agarraba con la mano las botellas de cerveza, abiertas y coronadas por unos vasos de papel encerado. Como pudo salió … Continuar leyendo »